EL GUERRERO LEGENDARIO.
Soy un soldado más del reino de Lord Seth, sirvo lealmente a él y me esfuerzo mucho para subir de rango y demostrar mi potencial ante él. Mi maestro es una gran fuente de inspiración para mí, me ha enseñado todo tipo de cosas para impresionar al noble rey, me ha susurrado al oído “Aaron, con un poco más de esfuerzo, podrás subir de rango”, me sentí tan feliz por dentro al escuchar eso. Ya no seré un simple soldado del montón… ¡seré diferente!
He conversado con mis compañeros más apreciados y me han contado que el señor Seth, quien reina Seynth quiere verme mañana temprano para darme una noticia. A veces siento que ser alguien importante en este reino no es mi verdadero propósito, que falta mucho para cumplirlo en esta vida, algo me dice que pasarán muchas cosas desde mañana en adelante.
He visitado al rey y me ha informado que se me ascenderá de rango a cabecilla de los 5 generales, ¿las razones? Soy muy capaz para hacer todo tipo de cosas, apoyo ciegamente a mis compañeros, confiando en sus habilidades y tengo un gran talento con la espada. Le agradecí y le aseguré que no se arrepentiría por su decisión. Después de visitar al rey, me puse a merodear por el bosque y de pronto escucho unos gruñidos que provenían de un bebé dragón abandonado. Puse a salvo al pequeño dragón en mi enorme habitación para que los malvados trolls no lo capturaran. Descubrí que es hembra, he pensado un nombre por una hora y ya lo decidí, mi nueva amiga se llamará Stella.
Fui a la habitación del rey de noche, con la intención de contarle lo ocurrido con mi nueva amiga; toco la puerta pero nadie abrió, sin embargo estaba abierta, así que la abro unos centímetros y veo algo horrible de 4 metros, algo más me perturbó, ¡tenía la corona del rey! Pensé que algo le había pasado, pero se da vuelta para mirar y extrañamente tenía su mismo rostro. Cerré la puerta lentamente, sabía que algo raro estaba pasando y me fui inmediatamente a la habitación a dormir porque estaba realmente impactado.
Decidí salir al pueblo y preguntar sobre lo que vi, muchos no me entendieron, pero me dieron información sobre alguien que sí sabía sobre ese tipo de casos ‘raros’. Fui directamente hacia esa persona; resulta ser un anciano común y corriente a simple vista, le explico de aquel monstruo, sus características, él solo dice que jamás ha visto algo así, pero sí que vio algo mucho peor a lo que le describí. Aquel hombre me llevó hasta la profundidad de una cueva que jamás había visto, allí se encontraba una luz, me dijo que era un portal que había descubierto ya hace algún tiempo, al mirar podría ver sobre aquella cosa que era mucho peor de lo que yo vi. Me concentré en lo que vi, me acerque al portal y vi algo realmente grande y espantoso, habló solo, dijo cosas sobre engañar a las bestias civilizadas y dominar el planeta.
Le agradecí al amable anciano y me regresé inmediatamente al castillo, directamente a mi habitación, le conté todo a Stella para desahogarme… aunque sabía que ella no me entendía, solté una leve risa, pero de inmediato regresó mi seriedad, cogí mis armas y en plena noche de lluvia fui directamente donde se encontraba el rey Seth, lo encaré y pasó lo peor.
No sé como describir lo que vi, me quedé en shock mientras lo veía convertirse en su forma real, me dijo: ‘’no eres capaz de usar magia, no podrás derrotarme, eres muy estúpido al pensar que puedes enfrentarme’’. No le hice caso, solo lo ataqué con todas mis fuerzas.
- Solo me haces cosquillas Aaron – decía riendo a carcajadas.
Me agarró y me botó contra el suelo, quedando malherido, ya no podía mas con esa caída, mientras, él formaba una esfera negra de poder, yo estaba perdiendo el conocimiento y solo cerré los ojos esperando que llegara mi fin… cometí el grave error de enfrentarlo, ni siquiera pensé en la posibilidad de que utilizara magia. Antes de que ese abrumador ataque me alcanzara por completo aparecí en una casa muy lejos del castillo, estuve a muy poco de mi muerte, el ataque me dejó con grandes daños internos y estuve varios días en peligro de morir, pero pude sobrevivir gracias a mis deseos de salvar el reino y ver a mi querida Stella.
La persona que me salvó era un hechicero llamado Luso, un hombre bastante hábil con la magia, de pequeño había escuchado historias del gran hechicero Luso y de como había derrotado a un horrible y peligroso monstruo. Luego de un mes con él, mi querida Stella me encontró, estaba tan feliz de sabes que estaba bien, pero por el momento y para que nadie se alertara por la presencia de un dragón la escondí en una cueva. Como sabía que no tendría otra oportunidad como ésta le pedí que me enseñara magia, de primera se negó ya que dijo que no tenía ni siquiera una idea básica de como utilizar magia.
- Por favor maestro Luso… permíteme aprender magia, eres el mejor hechicero y… tampoco tengo a quien más pedirle… por favor. – le dije casi arrodillándome ante él para ver si accedía.
- No te he dado permiso para que me llames maestro… ¿por qué un guerrero como tú quiere aprender magia?
- Aun no puedo decirle mis razones, es necesario que aprenda magia, si quiero terminar esto.
- De acuerdo, te veo muy decidido, así que te enseñaré… pero te advierto Aaron, mi entrenamiento no es nada fácil.
Estuve casi 10 años aprendiendo magia, Luso dijo que aprendía bastante rápido y que ya estaba preparado para cualquier cosa. Aunque nunca iba a estar a su altura.
- Gracias por todo maestro Luso, ahora le puedo contar por qué necesitaba aprender magia con tanta urgencia. El día que usted me salvó, yo estaba peleando contra un monstruo de otro planeta que llegó a Zeal hace unos 30 años atrás, él dijo que después de 10 años conquistaría todo. Ahora es mi deber como guerrero proteger al reino y a todos sus habitantes, debo destruir al rey para que no le haga daño a nadie.
- Entiendo… me apena que ya tengas que irte, en estos años que estuve enseñándote realmente te tomé aprecio y te considero mi mejor amigo y aprendiz… Aaron, déjame ayudarte en tu batalla contra ese rey.
- Muchas gracias maestro. – le dije abrazándolo – pero, tendremos que viajar a mi manera.
Me miró sin entender a que me refería. Llamé a Stella y ella llegó al instante desde las montañas.
- …… Ni loco me subo, creo que ya te había mencionado que odio las alturas y sobre todo si es arriba de un dragón…
- Maestro, parece un niño…
Nos subimos a Stella y fuimos al reino. Al llegar estaba casi todo en ruinas y quedaban muy pocas personas, entre ellos estaba el anciano que me había hablado del portal. Se acercó a mí pidiendo que derrotara a aquel monstruo que vivía en el castillo. Seguimos nuestro camino y tuvimos que pasar por varios soldados hasta llegar donde él, incluso tuve que pelear contra los cinco generales. Al final nos enfrentamos al rey Seth que había aumentado bastante sus poderes, Stella lo distraía mientras yo y Luso acumulábamos poder para un ataque que practicamos juntos, el cual lo llamamos… espada hielígneagua (ambos aportamos palabras hasta que finalmente los fusionamos). Atacamos a Seth con toda nuestra fuerza, haciendo que este desapareciera, devolviendo la paz al reino Seynth. Aunque al final tuvo un cambio de nombre ahora se llama Masamune y todos hablan del general que venció al gran monstruo. Incluso ya le pusieron nombre los aldeanos a mi historia… El guerrero legendario.
créditos, yo y katherine v. :3